Queridos amigos,
Como ustedes recordarán, las hermanitas Dominicas, Sor María Teresa, Sor Neyda y Sor Paty, partieron para su misión en Udon Thani el pasado diciembre.
La misión de las hermanas consiste en proveer un lugar digno y cálido para niñas procedentes de lugares remotos de esta región que vienen a estudiar a Udon Thani.
Asimismo, como sus familias no tienen los medios económicos para enviarlas al colegio, las hermanas además otorgan una beca para que estas niñas puedan realizarse plenamente como personas de bien y prevenir de esa manera que caigan en redes de prostitución infantil tan abundantes – como es de dominio público – en este lugar del país.
Después de dos meses de arduo trabajo de arreglos en la casa, la misma ya se encuentra en estado como para comenzar a recibir a las niñas que allí residirán. Estas pequeñas vienen de familias muy empobrecidas – muchas de ellas viven con sus abuelas, quienes en muchos casos apenas tienen para darles de comer.
En total son 9 niñas de entre 10 y 13 años: Suwarat, 10; Chonlada, 11; Wanida, 11; Tanyapon, 11; Pompinon, 11; Thopan, 12; Yidtima, 12; Wadsana, 12; Rungnapa, 13. Siete de ellas ya han sido admitidas en el colegio de religiosas Marie Phithak, ubicado frente a la catedral. El monto de beca por cada niña para el año escolar completo – incluyendo útiles escolares, uniformes, zapatos, transporte – es de B12,000.- Esto sería un total de B108,000. Sabemos que esta es una cifra elevada, pero la idea es formar un fondo para que cada familia colabore con lo que pueda.
Para información adicional de cómo colaborar, por favor, dirigirse a Eva Vichukit al comienzo o final de la Santa Misa.
Algo importante a tener en cuenta es que este dinero se necesita para mediados de marzo, ya que las hermanas recibirán a las niñas el 27 de ese mes pues las clases comienzan a principios de abril. Adjuntamos a este correo, fotos de algunas de las niñas y el lugar donde viven. Como podrán darse cuenta, la pobreza es extrema.
Y es sólo de esta manera, a través de gestos de ayuda solidaria y generosa que pueden obtener los estudios necesarios para alcanzar todo su potencial personal e intelectual, los dones que Dios les ha regalado.
Que el espíritu cuaresmal toque nuestros corazones y así, entre todos, podamos alcanzar el objetivo de darle a estas niñas la oportunidad de llevar una vida digna y darles la posibilidad de soñar, y lograr, un futuro mejor.
La abundancia de ustedes suple la necesidad de ellos, para que un día, la abundancia de ellos supla la necesidad de ustedes. (2Cor 8, 2)
Fraternalmente en Jesús y María,
Marcela Kelley
Comunicaciones/Liturgia

